DÍA 89

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DÍA 89

DESEOS

Ayer hablaba con una prima mía acerca de los deseos.

Por un lado, charlamos de la importancia de elegir sentirme como quiero y por otro, la de soltar toda atadura a los resultados.

Cuando deseamos algo, lo que queremos es la sensación que tendremos, o que creemos que tendremos, al conseguirlo.

¿Cuántas veces deseaste algo para luego conseguirlo y finalmente darte cuenta de que no te sentías como pensabas que lo harías?

Es muy importante saber cómo queremos sentirnos en la vida, en nuestro día a día.

Luego, es imprescindible hablar las palabras y elegir las maneras de actuar y reaccionar que fomenten este estado.

Si quiero sentirme en paz, tengo que tener pensamientos de paz y la intención de tener paz conmigo misma y con los demás.

Salir de meditar para gritarle al primer conductor que hace una maniobra que no me gusta, no nos aporta paz. Es importante meditar y desarrollar actividades que promuevan cómo quiero sentirme, y más importante es cómo me comporto, me trato y trato a los demás.

La mayoría decimos desear un mundo en paz, y luego tenemos actitudes agresivas para con nosotros y los demás.

Criticamos, condenamos, nos enfrentamos y nos creemos muy distintos.

La próxima vez que tengamos la tentación de criticar a otro (o a nosotros mismos) podemos hacernos la pregunta:

¿Cómo quiero yo sentirme?
¿Tranquila?
¿Conectada con la otra persona?
¿Contenta?

Entonces, renunciar a mi pensamiento crítico y elegir uno que motive el sentimiento que quiero tener es lo que necesito hacer.

Elegir como queremos sentirnos y actuar acorde a este deseo es un gran paso dentro de nuestra propia felicidad.

Los demás deseos merecen nuestra atención, sin duda.

Merecen ser cuidados, atendidos y llevados a la acción…relajadamente.

Sin ansiedad por conseguirlo y confiando que sucederá todo de la mejor manera.

La secuencia sería algo así como

Deseo
Acción
Soltar

Y todo el tiempo enfocados en sentirnos como nosotros queremos. 

Con nuestros pensamientos, con nuestras acciones.

El cuando, el como y la anatomía exacta de como se manifiesta nuestro deseo no nos incumbe ni nos pertenece.

De eso, se encarga una sabiduría más grande que la nuestra.

xox

Claudia

DÍA 85

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DÍA 85

SUFICIENTE

Quedan cinco días para terminar mi programa.

Parece mentira.

Parece que empecé ayer.

Parece que recién estoy empezando. Lo cual, me gusta.

Significa que seguiré por este camino que me propuse y que funciona.

Cinco días y habrán sido noventa.

Mi idea de los 90 DÍAS, era, por un lado cambiar y sanar mi vida.

Por otro lado, ser mi propio experimento para confirmar lo que mejor funciona a la hora de querer crearnos la vida que deseamos o simplemente sanar la que ya vivimos.

Creo, efectivamente, que hay ciertas cosas que podemos hacer regularmente en nuestra vida para mejorarla, vivirla más felices y sanar.

La mayoría de nosotros conoce estas cosas, y sin embargo, no las ponemos en práctica.

¿Por qué?

Tal vez hayamos aprendido que no somos capaces de conseguir todo eso que queremos.
Entonces, ¿Para qué intentarlo?

Puede que sintamos que no merecemos nuestro propio tiempo y dedicación. Así que nos saboteamos y saboteamos cualquier esfuerzo por ocuparnos en serio de nosotros mismos y de nuestros anhelos.

Otra posibilidad es que no sepamos siquiera que tenemos un enorme potencial y que podemos usarlo para vivir una vida más plena.

Gran parte de mi trabajo es justamente el de ayudar a las personas a conectar con su potencial, son sus deseos y con su fuente inagotable de amor.

Aprendiendo a darnos ese amor a nosotros mismos, vamos descubriendo que podemos vivir la vida que deseamos, que somos capaces y podemos darnos cuenta y sentir que nos merecemos todo nuestro tiempo, nuestra atención y nuestro esfuerzo por vivir mejor.

¿Qué creencia limitadora podrías soltar hoy?

Podría ser “yo no puedo …” o “no soy lo suficientemente/soy demasiado … ”

Estas se pueden reemplazar por otras que abren posibilidades en vez de condenarnos.

YO PUEDO

SOY SUFICIENTE, TENGO SUFICIENTE, HAGO SUFICIENTE

MEREZCO VIVIR UNA VIDA PLENA Y SER FELIZ

Yo, para mi día 85, elijo repetirme la segunda

SOY SUFICIENTE, TENGO SUFICIENTE, HAGO SUFICIENTE

xox

Claudia

DÍA 80

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DÍA 80

CONFIAR EN LA INCERTIDUMBRE

Hoy, nos levantamos a las 5 para ir a buscar a Frida donde creían haberla visto.

Por suerte, pudimos ver al perrito en cuestión y comprobar que no es ella.

Nos pasamos todo el día buscándola, llamándola y pegando carteles por el barrio.

Es impresionante el tiempo que lleva hacer esto.

Estuvimos todo un día y ni siquiera está empapelado todo el barrio.

En estos momentos, pienso en el poder de la incertidumbre.

El no saber donde está, si está bien, si tiene frío o hambre, si está asustada o sufriendo.

Yo, quisiera evitarle cualquier malestar, cualquier dolor.

Y por mucho que la haya cuidado, no puedo.

No puedo evitarle a otro ser, la experiencia de vivir su vida con todo lo que conlleva.

Puedo prevenir cierto nivel de dolor o de sufrimiento, pero siempre existirá esa parte que no está en mis manos.

Supongo que ésta debe ser la parte más dura de la experiencia de ser madre/padre.

Me concentro tanto como puedo en pensar que ella está bien.

Le mando luz blanca y Angelitos para que la cuiden y la protejan, mientras sigo buscando.

Muchas veces, en la vida, nos toca convivir con la incertidumbre.

Podemos estar llenos de dudas acerca de una situación, preguntarnos el porqué de lo que sucede en nuestras vidas o ignorar algo que nos gustaría saber.

En esos momentos, lo mejor que podemos hacer es confiar.

Confiar en que las cosas están siendo como tienen que ser.

Por mucho que ignoremos la razón detrás de lo que nos toca vivir.

Podemos confiar en que todo está bien y que todo saldrá bien.

Hoy, confío que Frida está bien.

Esté donde esté.

La visualizo rodeada de amor, paz y bienestar.

De todas formas, por ahora, es lo único que puedo hacer por ella.

Confiar 

y mandarle todo mi amor.

xox

Claudia

DÍA 72

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DÍA 72

NADA COMO VERLO

Hoy tuve el privilegio de ver, de nuevo, cómo funcionan el resentimiento y la resistencia al perdón.

Mi clienta me habló de una persona que había hecho algo que había perjudicado a su padre.

Ella estaba muy enojada, la energía que desprendía cuando hablaba de esta persona era increíble.

Sentía de verdad que podría matar a esta persona.

Y no me malentiendan.

La entiendo.

He sentido ganas de hacer daño a personas que me lastimaron…pero sé que ni funciona, ni me sentiría bien y además, creo que todo vuelve y lo último que quiero es atraer violencia o dolor a mi vida.

¿Es injusto lo que “nos hicieron”?

Puede que sí.
Puede que no.

Según se mire, según nuestra creencia y nuestro criterio, algo puede parecer justo o injusto.

Y no somos ni jurado ni jueces para encargarnos de que se haga justicia en la vida ajena.

Solemos agarrarnos del resentimiento y negar el perdón cuando sentimos que se cometió una injusticia.

Ese es el juicio que emitimos y con el cual defendemos nuestro enojo.

Sentimos que tenemos razón, que la justicia está de nuestra parte.

Es evidente ¿no?

Yo también he sentido eso.

A mis ojos, era evidente que lo que la otra persona había hecho era terriblemente injusto.

He dejado amistades.
He denunciado amenazas.
He expresado mi dolor.

En ningún caso, diría que lo que “me” pasó fue injusto.

Es más, diría que yo atraje los episodios desagradables o dolorosos de mi vida.

He de admitir que las relaciones que terminaron con un sabor amargo, fueron relaciones en las cuales yo había detectado señales de abuso, desinterés o diferencias de criterio demasiado grandes.

Decidí quedarme.

Decidí creer y confiar más allá de lo que me contaba mi corazón.

Me quemé.

Y soy responsable de haberme quemado.

Por mucho que en el momento haya sentido la tentación de culpar a la otra persona.

Por muy injusto que me haya parecido lo sucedido.

Justamente, una de las personas que actuaron de una forma que me resultó dolorosa, ella misma me dijo la frase que se terminaría cumpliendo como una profecía:

“El que con niños se acuesta, mojado se despierta.”

Ella solía repetir estas palabras.

No escuché la señal.

Solemos anunciar lo que tenemos toda la intención de hacer.

Las señales de una relación que no nos conviene, suelen manifestarse bastante pronto.

Puedo dar fe de esto.

¡Jajaja!

Si elegimos seguir adelante y quedarnos, entonces, no podemos culpar al otro.

No tiene sentido seguir castigándonos ahora por habernos equivocado en el pasado.

APRENDO DE CADA EXPERIENCIA Y SIGO MI VIDA CON ALEGRÍA

El perdonar nos libera a nosotros.

Recordemos esto siempre.

El perdón es para nosotros.

Al otro, le da igual.

El otro sigue con su vida.

Los que nos quedamos con ese veneno corriendo por nuestras venas, somos nosotros.

El perdón nos libera.

Corta las cadenas que nos siguen atando a esa personas.

¿Tiene algún sentido seguir lastimándonos porque alguien nos lastimó?

¿Tiene sentido seguir castigándome porque otra persona hizo algo que me dolió?

No.

Claro que no.

Perdonar.

Perdonar y perdonar.

Todas la veces que sean necesarias.

Perdonar para liberarnos de las ataduras del pasado.

Perdonarnos a nosotros mismos por aquellas decisiones que terminaron exponiéndonos a situaciones dolorosas.

Perdonar.

Siempre.

xox

Claudia

DÍA 69

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DÍA 69

DE CUMPLEAÑOS, SINCRONICIDADES Y PAÑALES

Hoy cumple años una de mis amigas de infancia.

Siempre recordé la fecha de su cumpleaños, y cada 7 de febrero, esté donde esté, pienso en ella.

Ella, así como su madre, son un ejemplo de fuerza, de coherencia y de valor para mí.

Hace unos años me encontraba en París, dando vueltas por una famosa librería del centro de la ciudad.

Estaba buscando un libro de Louise Hay para regalar, cuando oí una voz con un claro acento argentino, que preguntaba acerca de un título.

Algo en la voz me resultaba familiar más allá del acento tan característico que había crecido escuchando.

Levanté la mirada para ver a quien pertenecía aquella voz y…reconocí inmediatamente a la madre de mi amiga.

No nos habíamos visto desde que yo tenía 15 años y nos estábamos yendo a Canadá.

Sabiendo que no me reconocería, me acerqué, emocionada de encontrármela ahí y recordándole quien era yo.

Fue un encuentro fantástico que me dejó conmovida durante horas.

Luego, me acerqué a un evento sobre las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, que ella organizaba en la embajada y nos volvimos a ver en su casa, junto con mi amiga de infancia y su bebé.

Por alguna razón, no se me da bien el mantener el contacto, incluso cuando quiero y me interesan las personas.

Por alguna razón, las despedidas me sientan mal y prefiero no saludar cuando me voy.

Mudarme tantas veces.

Separarme tantas veces y sin embargo, llegar a esta conclusión.

La tecnología y las facilidades para mantenernos en contacto no han hecho nada por mantenernos unidos con mi familia y amigos. Obvio que no han hecho nada, porque las personas somos quienes tenemos que hacerlo, jaja.

He desarrollado una fina capa de hielo alrededor de mi corazón a lo largo de los años.

Al mismo tiempo, trabajo para derretirla.

¡Qué ironía tan grande!

¡Qué contraproducente!

¿Alguna vez les mencioné que nací con el sol en Géminis?

¡Jajaja!

¿Lograré poner de acuerdo y en sintonía a mis dos mellizos?

¿Les conté que mi hermana y hermano son mellizos?

En fin, volvamos al tema…

Seguir conectada. Mantener la alegría viva. Abrir el corazón.

Esto es lo que veo en mi amiga y su familia. Es la sensación que me dan. Y esto me inspira a hacer lo mismo, a abrirme a los míos, a conectar, a seguir adelante con valor y determinación.

AHORA ES UN BUEN MOMENTO PARA ABRIR MI CORAZÓN Y CONECTAR CONMIGO Y CON LOS DEMÁS

¿Recuerdan mi calendario?

Esta semana fue bautizada FUERA PAÑALES.

Y me río de lo acertado de este título que yo misma elegí.

Me quedan 21 días para concluir este programa de 90 DÍAS.

Sé que en estas tres semanas que quedan, mis árboles van a dar frutos, jugosos, maduros y listos para ser comidos, con las manos y su azúcar deslizándose por mis brazos.

Así que, FUERA PAÑALES, a seguir adelante con un paso aún más decidido, más maduro y mucho más seguro.

Gracias amiga por inspirarme siempre a seguir adelante más fuerte y más conectada.

xox

Claudia

 

DÍA 68

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DÍA 68

ATRAVESANDO LA OSCURIDAD

El hecho de que se corte la luz casi cada noche últimamente es increíblemente simbólico para mí en este momento.

Siento que estoy adentrándome en la oscuridad que estoy trabajando para sanar, de la cual quiero desesperadamente salir.

Sin embargo, parece que cuando más quiero salir, más me hundo en ella.

Estoy parada en arenas movedizas, y lo mejor que puedo hacer es relajarme

Soy y no soy dueña de mi.

Soy y no soy yo.

Me busco y no consigo encontrarme.

Tal vez porque estoy muriendo, y mientras muero, no puedo encontrar a la personas que fui porque ya no existe.

Sospecho que necesito soltar aún más.

Rendirme.

No como si hubiese perdido, sino como quien deja de luchar inútilmente.

Rendirme, dejar de pelear.

Porque ni siquiera sé porqué lucho tanto ni contra qué.

Lo que sí sé es que no me hace bien.

No consigo nada con esa lucha inútil.

No consigo nada gastando mis energías en empujar contra un pared levantada por mis propios fantasmas.

Así como falta la luz esta noche, mientras escribo, siento que estoy atravesando mi noche oscura del alma, y deseo de todo corazón, volver a salir a la luz en algún momento.

(Si puede ser prontito, mejor ; )

xox

Claudia

DÍA 55

90.dias.dia.55

DÍA 55

SERES MILAGROSOS

Esta madrugaba, tuve un sueño.

Estaba con una compañera de carrera con la que es estudié y trabajé en el teatro en Madrid.

Ella es argentina de nacimiento, como yo.

Total que estaban ella y mi pareja en el sueño.

Ella y yo estábamos redactando una especie de panfleto para promover un trabajo nuestro.

Ella me corrigió algo que yo había escrito y yo exploté con una furia tremenda, tirando objetos, enojándome y encerrándome en un rincón después de haber dado rienda suelta a mi enojo.

El sueño era un poco más complejo, pero esto es lo que recuerdo y rescato.

Me desperté del sueño con una sensación muy desagradable, como si hubiera sentido y hecho algo muy feo hacia mí misma.

Sentí el malestar que el enojo y la rabia traen consigo.

Creo que así culminó mi semana de trabajar con el enojo y la rabia.

Es increíble lo poderosa que es nuestra intención.

Si además va de la mano con la acción, suceden verdaderos milagros.

Con el simple hecho de sentarme con la intención de sanar todo el enojo, el resentimiento, la rabia y el enfado que quedaban por rincones de mi ser, planté la semilla para que así fuera.

Desde que traté con el tema el domingo pasado, ha salido a la superficie en forma de impaciencia, fastidio, incomodidad y esta mañana, se presentó en forma de sueño.

O más bien, concluyó en forma de sueño.

Me doy cuenta de que un tema está sanado cada vez que se me presenta en forma de sueño. Cada perdón se ha manifestado en sueños donde estaba en paz con la persona a la cual yo quería perdonar.

No siempre se dan cuando yo quiero, sino que yo me encargo de hacer el trabajo, de tocar el tema, de plantar la semilla, sabiendo que, en su momento justo, sucederá la sanación que tanto deseo.

Y así es. 

Es un proceso que no deja de asombrarme.

Somos realmente milagrosos.

Milagrosos y poderosos.

USO MI PODER PARA SOLTAR TODO AQUELLO QUE YA NO ME SIRVE

xox

Claudia