DÍA 86

90.dias.dia.86

DÍA 86

DECIRNOS LA VERDAD

“Nuestro mayor temor no consiste en no ser adecuados.
Nuestro temor consiste en que somos poderosos más allá de toda medida.”

Me puse a pensar en esto que escribió Marianne Williamson mientras charlábamos con mi pareja acerca del tema que toqué ayer acá mismo.

¿Por qué a muchos de nosotros nos cuesta tanto hacer lo que sabemos que es bueno para nosotros?

Sentimos que no merecemos.

No nos valoramos.

Tememos nuestra grandeza.

¿Tememos nuestra grandeza?

Yo creo que muchos de nosotros, sí. 

Porque creo que en el fondo, todos sabemos que somos mucho más capaces, mucho más talentosos y mucho más brillantes de lo que mostramos y expresamos a diario.

“Es nuestra luz y no nuestra oscuridad lo que nos atemoriza.
Nos preguntamos: “¿Quién soy yo para ser brillante, espléndido, talentoso, fabuloso?” Pero, en realidad, ¿quién eres tú para no serlo? Eres hijo de Dios.”

¿Quién soy yo para no ser brillante?

Es una pregunta que podríamos preguntarnos a diario, a modo de recordatorio de lo magníficos que somos.

” Empequeñecerte no sirve al mundo.
No hay nada iluminado en el hecho de disminuirnos para que otros no se sientan inseguros a tu alrededor.”

Recuerdo tener 6 ó 7 años y darme cuenta de que yo siempre recordaba cosas que los demás olvidaban, objetos en la casa, algo que alguna visita se iba a llevar…detalles así.

Al ser consciente de que nadie más recordaba esto y yo sí, hice un esfuerzo por dejar de acordarme, porque si sólo me pasaba a mí, entonces, no era “normal”.

Creo que desde entonces, seguí, muy a menudo, no “sobresaliendo” hasta que empecé a tener la sensación de haber perdido mi brillo, mi interés como persona única.

Y todavía estoy trabajando para liberar toda mi grandeza.

Muchas veces, he brillado de menos para que otros no se sientieran incómodos.

Es cierto que no aporta absolutamente nada.

Y nos quedamos sintiéndonos vacíos.

“Nacemos para manifestar esta gloria que está dentro de nosotros.
Y no es que esté solo en algunos, está en todos nosotros.”

TODOS

“En la medida en que dejamos que brille nuestra propia luz,
damos a otros permiso para hacer lo mismo.
En la medida en que nos liberamos de nuestro miedo,
nuestra presencia libera automáticamente a otros.”

Sepamos cada día que somos brillantes, fabulosos y hermosos.

Repitámoslo las veces que necesitemos para que impregne todo nuestro ser y cada célula de nuestro cuerpo.

SOY UN SER BRILLANTE, HERMOSO Y MAGNÍFICO

¿Por qué?

Porque es la verdad.

xox

Claudia

Anuncios

DÍA 25

 

 

 

90.dias.dia.25

DÍA 25

BRILLO

¡Feliz Navidad!

Hoy amanecí entre las voces de chiquitos, flan casero por desayuno y caballos pidiendo comida.

La casa está hecha un hermoso desorden.

Me gusta lo que queda de la fiesta de la noche anterior, me gusta limpiar al día siguiente.

Es como revivir un poco los momentos.

Anoche, jugamos con unas pulseras y espadas luminosas y miramos las estrellas en el cielo, que se veían grandes y brillantes.

SE PUEDE BRILLAR EN LA OSCURIDAD

De hecho, se ve mejor la luz.

Se brilla más.

Aceptando y amando nuestra oscuridad, podemos brillar aún más.

En estos primeros 25 días de mi experimento, mi plan, van saliendo a la superficie mi negatividad, los mecanismos que menos me gustan, las creencias negativas antiguas que ya no necesito.

Para poder sanar y poder soltar y dejar todo esto atrás, hace falta que salga afuera.

Si lo mantengo oculto, no puedo revisarlo y elegir con qué me quedo.

Acepto que los demás vean mi cara menos amable. Me doy permiso para mostrarme más vulnerable y más natural, así como estoy en ese momento.

Cuando me doy permiso para estar así como estoy, sentirme como me siento y ser yo misma, también les doy permiso a los demás para ser como son, sentirse como se sienten y estar como están.

Me doy permiso para brillar y les doy permiso para brillar a los demás.

En eso estoy hoy, en mi día 25.

Disfrutando de mi familia por unas horas y después, me voy para la playa.

¿Y ustedes?

xox

Claudia

DÍA 1

90.dias.uno

DIA 1

EL GRAN PLAN…PODRÉ?

Hoy me convierto en mi propio experimento. Hoy me pongo a cargo de mi misma para aplicar herramientas, métodos y técnicas aprendidas y sanar para poder vivir más libre, más conectada conmigo y con el mundo.

Estoy aterrada, llena de dudas y dudo hasta de mí. ¿Seré capaz de hacerlo hasta el final?

Hoy, en mi primer día, me toca diseñar mi plan.

Práctico, calculado y enfocado. Así, lo único que tendré que hacer cada día es ejecutarlo. Sin pensar ni cuestionar ni dudar.

¿Por qué comparto esto con ustedes?

Porque sé que le puede servir.

Porque me ayuda a comprometerme y a cumplir.

Porque me siento acompañada.

Porque quiero contarles lo que funciona y como hacerlo.

Porque quiero que todos se aprovechen de mi experiencia.

Quiero que mi propio proceso le pertenezca al mundo.

Este ultimo año, he vivido lo que algunos llaman la noche oscura del alma.

El sentimiento que más me ha acompañado todos estos meses es el de estar perdida, de no estar sirviendo tanto como puedo y además de no estar explotando mis talentos tanto como yo necesito.

No es poca cosa y sé que muchos de ustedes sabrán de lo que hablo.

Sé que puedo más y mejor.

Sé que lo llevo dentro.

Sé que mi luz necesita brillar mucho más.

Sé que es imprescindible que me expanda.

He vuelto a la tierra donde vine al mundo y perdí mi rumbo.

Esa es una manera de verlo.

La otra es la que creo yo.

He vuelto a la tierra donde vine al mundo para sanar más profundamente.

He vuelto para volver a nacer. Volver a nacer y vivir como lo necesita mi alma.

Y en eso estoy.

Sanando.

Hoy me doy 90 días para sanar.

Sanar mi corazón, sanar mi alma, sanar mi ego, sanar cada emoción no expresada y cada relación lastimada.

Sanar mi relación con el dinero, sanar mi creencia de que no puedo, sanar mi niña herida.

Sanar, se puede decir, es mi obsesión.

90 días para cambiar mis hábitos negativos y transformarlos en rutinas que me den alas. Convertirme en mi propia alquimista.

90 días para aplicar herramientas prácticas de organización y enfoque para materializar mis sueños.

90 días para cambiar mi Vida.

¿Me acompañás?

Claudia