DÍA 78

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DÍA 78

PODER Y AYUDA

Siempre siento una gran empatía cuando veo que alguien busca su perro o gato.

Ahora, estoy viviendo la experiencia.

Vivir la experiencia me permite comprender exactamente de qué se trata, lo que se siente y lo que a la persona viviendo esto le hace falta.

Sé que puede que aparezca mi perrita y puede que no.

La encontraré o no.

Sin embargo, lo que más cuenta en estos momentos, es sentir el apoyo y la voluntad de ayudar de los demás, de la gente que está a mi alrededor.

Las veces que yo he visto que alguien había perdido su can en mi barrio, habré estado más atenta para ver si me cruzaba con el animalito en cuestión y no dudaría en llevarlo a mi casa y tenerlo hasta que localice a los dueños.

Aun así, me doy cuenta de que no deja de ser una actitud pasiva.

Ahora entiendo la diferencia entre ofrecer ayuda por reflejo o por cortesía y de verdad respaldar mis palabras con acciones.

Todo esto me hace pensar en si yo, realmente estoy para los demás.

¿Ayudo y estoy para mis seres queridos?

¿Para mis vecinos y conocidos?

No carecemos de las ganas de ayudar y apoyar a otros.

Creo que, muchas veces, simplemente, no nos damos cuenta de nuestro poder, de nuestra enorme capacidad de ayudar.

Tampoco nos damos cuenta de que podemos ayudar con muy poco.

Por ejemplo, a mí, en estos momentos, me ayuda mucho que me llamen simplemente para preguntarme como estoy.

Me siento acompañada.

Eso, me da fuerzas.

También podría ayudarme que me hagan la comida en los momentos en que estoy concentrada en encontrar a mi perrita y no tengo ganas de tener que pensar en qué comer. (También, me encantaría en otros tantos momentos, la verdad, jajaja)

La mía, solo es una pequeña situación en una vida entera y en el Universo.

Todos tenemos nuestras vidas.

Todos estamos ocupados.

Sin embargo, estar conectados y apoyarnos los unos a los otros hace que la vida sea bastante más agradable.

Tomemos nuestro poder y usémoslo para ayudarnos y ayudar a los demás.

Nos hace bien a todos y nunca sabemos

hasta qué punto cambiamos el día o la vida de otro ser humano.

xox

Claudia

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DÍA 59

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DÍA 59

¿MENOS TRABAJO= MÁS FELICIDAD?

Ayer, después de publicar mi DÍA 58 un día tarde, no pude subir mi DÍA 59 por una conexión internet inexistente. Recién ahora, conseguí conectarme de nuevo.

Los extrañé.

La presencia de cinco niños de nuestras familias en casa durante unos días me hizo reflexionar acerca de un par de cosas, además de pasarlo divinamente, claro.

Crecí en un hogar donde tanto mi padre como mi madre trabajaban fuera y dentro de casa.

Los dos tenían un empleo y además limpiaban, lavaban, cocinaban y hacían las compras.

Muy pronto, nosotros, los niños, fuimos aprendiendo y participando de las actividades de la casa. (Recuerdo los intentos de organizar turnos para lavar los platos, por ejemplo y no dudo de las peleas que habrá habido por saltarse alguno, jajaja.)

Total que nunca entendí los cuidados cotidianos de la casa como un trabajo exclusivo de un sexo ni de los adultos.

Así que, cuando vienen niños a mi casa, los hago participar de cosas sencillas como poner la mesa y llevar su plato hasta la pileta.

Me ha extrañado encontrarme con bastante resistencia. (He de confesar que también he recurrido a las amenazas más diversas…sin ningún resultado ya que no soy capaz de mantener una cara seria.)

Me llama poderosamente la atención que haya niños que me miren como si les hablara en otro idioma cuando les pido hacer algo.

Supongo que de hecho, es otro idioma para ellos.

No comparto, obviamente, la mecánica de separar los mundos de los adultos y el de los niños como si cada uno viviese aislado del otro.

Me parece una muy mala idea el no enseñar a las personas desde chicas a cuidarse, a cuidar de su espacio, de sus cosas y de las demás personas que las rodean.

Me parece que naturalmente somos deseosos de participar, de aprender y de hacer las cosas.

Es lindo conocer el valor de un trabajo, porque si sé lo que conlleva, entonces, apreciaré la labor del otro.

Es aún más fantástico educar a futuros adultos que sepan hacer la cama, lavar los platos, barrer o limpiar el baño. ¡Sus futuras parejas se lo agradecerán profundamente!

¡Jajaja!

Cuando todos participamos, se genera una energía de grupo, de equipo.

En vez de estar separados, estamos unidos.

Cuando nos sentimos útiles, nos sentimos bien.

Cuando no etiquetamos las actividades como “divertidas” o “aburridas”, como “tu tarea” o “mi tarea”, entonces, me parece, mantenemos una mente más abierta acerca de lo que puede gustarme o no, puedo descubrir talentos que no conocía, o sentirme orgulloso de un trabajo bien hecho o de haber ayudado, simplemente.

Así como yo busco ser cada día más útil para todos los habitantes en este planeta, me gusta ser útil en mi pequeño planeta que es mi casa.

DISFRUTO DE CADA GESTO QUE CONTRIBUYE AL BIENESTAR DE TODOS

Siempre que veo a hombres quedarse sentados mientras las mujeres levantan los platos o a niños dejar sus juguetes tirados, siempre me hago la misma pregunta:

¿Son más felices no haciendo?

La respuesta que me parece acertada es también siempre la misma:

No.

xox

Claudia