DÍA 68

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DÍA 68

ATRAVESANDO LA OSCURIDAD

El hecho de que se corte la luz casi cada noche últimamente es increíblemente simbólico para mí en este momento.

Siento que estoy adentrándome en la oscuridad que estoy trabajando para sanar, de la cual quiero desesperadamente salir.

Sin embargo, parece que cuando más quiero salir, más me hundo en ella.

Estoy parada en arenas movedizas, y lo mejor que puedo hacer es relajarme

Soy y no soy dueña de mi.

Soy y no soy yo.

Me busco y no consigo encontrarme.

Tal vez porque estoy muriendo, y mientras muero, no puedo encontrar a la personas que fui porque ya no existe.

Sospecho que necesito soltar aún más.

Rendirme.

No como si hubiese perdido, sino como quien deja de luchar inútilmente.

Rendirme, dejar de pelear.

Porque ni siquiera sé porqué lucho tanto ni contra qué.

Lo que sí sé es que no me hace bien.

No consigo nada con esa lucha inútil.

No consigo nada gastando mis energías en empujar contra un pared levantada por mis propios fantasmas.

Así como falta la luz esta noche, mientras escribo, siento que estoy atravesando mi noche oscura del alma, y deseo de todo corazón, volver a salir a la luz en algún momento.

(Si puede ser prontito, mejor ; )

xox

Claudia

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DÍA 65

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DÍA 65

NUEVAS HERRAMIENTAS EN MI CAJA

Estos últimos días han sido algo flojos.

O así lo siento.

Ni fu ni fa.

Tengo la impresión de que se están cocinando muchas cosas nuevas en la olla de mi conciencia.

Es bueno, muy bueno.

CADA DÍA ES UNA NUEVA OPORTUNIDAD PARA SANAR

Hoy, siguiendo un enlace que alguien nos regaló en Facebook, encontré un libro acerca del EFT y lo estoy estudiando.

Las siglas EFT, son de Emotional Freedom Technique. En español, Técnica de Liberación Emocional.

Suena muy bien, o no?

A mí me gusta mucho pensar en una libertad emocional, en verdad, soy una enamorada de todos los tipos de libertad.

Amo la libertad y por ella en mi vida trabajo sin descanso con todo mi corazón.

Este método, el EFT, usa una técnica llamada tapping, que son golpecitos dados en puntos específicos de los meridianos que recorren nuestro cuerpo.

He hecho tapping antes, pero nunca probé la técnica completa del EFT en sí.

Lo que me interesa de esta técnica es que es usada para sanar fobias, miedos, traumas e incluso se utiliza con mucho éxito en personas con Trastorno de Estrés Post Traumático (TEPT).

Hace años, me crucé con un terapeuta que usaba el método llamado EMDR .

(hoy es el día de las siglas…)

Fue en un momento en el que estaba muy activa en grupos de Reiki, ayudando a mi maestro en sus cursos, siguiendo el curso de terapeuta y asistiendo a muchos talleres de Louise Hay.

Yo trabajaba en la tienda de la fundación donde hacía todo esto.

Entró este hombre buscando un libro de Louise Hay justamente y yo le hice un par de preguntas acerca del EMDR.

No solo me contestó, sino que me miro a los ojos, o más bien, miró más allá de mis ojos, y me dijo que yo tenía un gran T, siendo T la letra representante de trauma en su jerga.

Me intrigó, pero se ve que no estaba preparada y nunca lo llamé para probar con el EMDR.

Ahora, años más tarde, gran T o no, porque es bastante difícil de saberlo en verdad, quiero sanar aún más, y no es casualidad que esté pensando esto y que me llegue una lista de libros entre los cuales encuentro uno sobre EFT.

Me atrae probar este método porque nada tiene que ver con revivir el dolor ni el trauma ni con hablar durante horas de lo mismo.

Se trabaja con volver a equilibrar la energía.

Sigan los enlaces para saber más.

No es muy complicado, así que tendría que estar lista para probar en estos días.

Les iré contando qué tal con esta nueva herramienta.

xox

Claudia

 

DÍA 64

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DÍA 64

MIS MUNDOS

Se acerca otro cambio en mi vida.

Nos mudamos.

Hace un par de días, ya dimos el aviso de que nos estaremos yendo en 60 días.

Desde que dejé mi departamento en Madrid en el 2010 para irme de gira por Argentina con “Oíd Mortales”, no he vuelto a vivir en un lugar por más de un año a la vez.

Sentía que así sería y estaba preparada.

Viví 4 años en el mismo departamento, mi tiempo máximo desde que tenía 15 años y dejamos nuestra casa de 10 años en Francia para mudarnos a Canadá.

Quedarme 4 años en un hogar fue todo un logro del cual estoy muy orgullosa.

Quería demostrarme que era capaz de crear esa estabilidad para mí misma.

Una vez que lo hice, estaba lista para retomar la ruta.

Tengo un gusto profundo por moverme.

No tengo ningún interés en quedarme en un mismo lugar por el resto de mi vida.

Me interesa mucho más la experiencia de crear nuevos hogares, amistades y descubrir nuevos mundos.

Desde que nací, he vivido en más de 27 hogares, sola, con parejas, familia, amigos, animales y plantas, en Misiones, Buenos Aires, Paris, Calgary, Montreal, Boston, Madrid y Bilbao.

Me considero bendecida por estas experiencias y la oportunidad de vivir en distintos lugares.

Muchas veces, me preguntan cual es mi lugar preferido…

¿Como podría elegir uno si mi corazón sigue latiendo en cada uno de ellos?

Los amo a todos.

A lo que aspiro es a poder dar tanto como me han dado a mí estos lugares y sus habitantes.

Llevo casi un año viviendo en un lugar rodeado de árboles, verde, con caballos por vecinos, una chinemea que nos dió calor y la danza del fuego en invierno y espacio para invitar a toda la gente que nos dió la gana, vecinos, familia y amigos.

Fue, y sigue siendo, una experiencia fabulosa.

Yo siempre había vivido en departamento en la ciudad.

Vivir en un barrio parque donde respiro aire puro, me levanto a ver el amanecer en mi propio parque y puedo aullar a la luna llena disimulándome en la noche, ha sido y es un regalo divino.

Un regalo manifestado en gran parte gracias a mi hermosa pareja.

Vivir acá es un sueño hecho realidad y él es la estrella principal de este sueño que pudimos cumplir juntos.

En menos de dos meses, volvemos a la ciudad.

Un paraíso muy distinto a este.

Un lugar donde podremos cumplir otros sueños.

Yo, un bicho tremendamente social, podré ver más personas.

Extrañaré a los caballos, claro, y ellos a nosotros y sobre todo sospecho que a las zanahorias y el pasto que les damos.

Podré  asistir a más clases, de yoga, de tango, de lo que la vida ponga en elcamino para expandir mi conciencia, divertirme y desarrollarme.

Podremos ir al cine, salir a tomar un café, a descubrir lugares en la ciudad.

Podremos cruzar la calle a comprar cualquier cosa que nos haga falta. (y no tener que agarrar el auto para salir del barrio hasta el negocio más cercano ¡¡sí!!)

Va a ser un cambio enorme. Extrañaremos muchas cosas y disfrutaremos de otras tantas.

Habrá ajustes, aprendizaje, adaptaciones y desafíos.

Así es la vida y por eso es fascinante, según lo veo yo.

Soy amiga del cambio.

SOLO ES UN CAMBIO. TODO ESTÁ BIEN EN MI MUNDO.

Mientras tanto, disfruto de mi hermosa y espaciosa casa, del parque y de los caballos, del aire puro y el canto de los pajaros por la mañana…

…y le empiezo a tirar buena onda a nuestra mudanza.

xox

Claudia

DÍA 63

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DÍA 63

REESCRIBIR LA HISTORIA

Si el tiempo no es lineal y todo todo está sucediendo ahora mismo, al mismo tiempo, entonces, significa que yo puedo elegir otro presente, el futuro que quiera y hasta puedo cambiar la historia de mi pasado.

Esta idea tuve hoy, mientras leía un libro de Candace Pert, una neurcientífica y farmacóloga que trabjaó, entre otras cosas, para demostrar la relación cuerpo-mente científicamente.

Tal vez sea evidente que creamos nuestro futuro.

En cuanto al presente, sabemos que nuestro poder radica siempre en el ahora y que podemos elgir como nos sentimos cambiando nuestros pensamientos.

(Los pensamientos se pueden ir cambiando, uno a la vez y de hecho, se cambian las conexiones neuronales con el tiempo.)

Ahora, cambiar mi pasado…es todo un desafío siquiera tratar de entender cómo puede funcionar, sin embargo, estoy convencida de que se puede.    

Si cambio la historia de mi infancia, de los momentos más traumáticos, entonces, estaría modificando también mi presente, y por supuesto mi futuro.

Si cambio las creencias que adopté en el momento en que lo hice, entonces, puedo cambiarlas de raíz.

Si la conclusión que saqué de chica fue que yo era una persona no querida ni deseada, pobre, poca cosa y no merecedora, inferior, fea y sucia…

¿Qué pasa si consigo que esa misma nena se sienta como una persona cuyas necesidades fueron satisfechas abundantemente, amada y apreciada, deseada, parte de la abundancia de la vida, merecedora de una vida plena, abundante, satisfactoria y feliz, valiosa y hermosa?

Entonces, cambiarían de cuajo todas las creencias asociadas con las conclusiones erróneas que saqué en su momento.

¿Verdad?

Se me ocurre que si voy a la fuente de origen de las creencias falsas, o sea negativas, entonces, será mucho más fácil  y cambiarlas en mi presente.

¿Qué tal si, además de escribir mi guión para mi presente y futuro, reescribo el guión de mi pasado?

Yo creo que se puede.

Así que allá voy.

A cambiar mi pasado.

A reescribir mi historia.

xox

Claudia

DÍA 62

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DÍA 62

NO LA DEJES DE LADO

Esta mañana recordé a Mercedes, nuestra gallina.

Nuestra hermosa aventura con Mercedes fue bastante breve y divertídisima.

La madrugada en que se la llevó no sabemos si un perro o una comadreja, yo me había levantado a verla, porque estaba lloviendo y ella había decidido dormir afuera.

Tenía su habitación en la casa, pero llevaba un par de semanas eligiendo subirse a unos arbustos para dormir.

Aquel atardecer, volvió a subir por las ramitas y se acomodó entre las hojas.

Cuando vi donde se había instalado, lo primero que pensé fue: “Está muy abajo.”

Y decidí que ella sabía lo que hacía.

A las 4h de la madrugada y con el sonido de la lluvia, me desperté y la fui a ver.

Estaba muy tranquila y de nuevo, decidí dejarla en paz con su elección.

Tres horas más tarde, mi pareja se levantó para no encontrarla por ningún lado.

Más tarde, encontré unas plumitas debajo de la ligustrina donde había pasado la noche.

Además de la tristeza que me dió su partida, me partió el corazón el no haber podido protegerla.

Me sentí ignorante por no haber sabido cuidarla adecuadamente.

Me dolió el pensar en el susto y el dolor que habría sufrido, y lamenté profundamente el no haberle hecho caso a mi intuición.

MercedesMercedes

No tengo ninguna duda al respecto: las veces en mi vida que siento que he metido la pata, fue porque pasé por alto lo que me estaba diciendo mi intuición.

Siempre la escucho para tomar decisiones importantes, que nunca decido con la cabeza.

Sin embargo, a veces todavía dudo de lo que me dice.

Está bien, sigo aprendiendo.

Esta tarde, en una sesión privada de coaching con una clienta, volvió ella.

Mis sesiones y talleres tienen como ingrediente principal una fuerte conexión con el espíritu.

Creo un espacio sagrado para sanar y crecer y esto se traduce para mí, en una fantástica y enriquecedora experiencia espiritual.

Por muy raros que puedan parecer ciertos ejercicios que les pido hacer a mis clientas, siempre sigo mi intuición porque sé que me guía por el camino acertado.

Hoy, le pedí a mi clienta que hablara frente al espejo con un dolor físico con el que estamos trabajando.

Su diálogo fue así:

Pregunta: Dolor, ¿Por qué estás acá y para qué?

Respuesta: Para que no nos olvides. (En ese momento, sentí claramente que se trataba de una persona que ya no estaba en este plano)

Pregunta: ¿Quiénes son ustedes?

Respuesta: Los dolores.

En cuanto dijo los dolores, supe que se trataba de una mujer llamada Dolores y no demolestias físicas.

Así que le pregunté los nombres de su madre y abuelas, y efectivamente, una de ellas se llamaba Dolores.

Fue un regalo el que ella pudiera conectar de esta forma con una herida que necesita sanación.

Tengo que agregar que esta persona está haciendo un gran trabajo, valiente y comprometido.

Lo que me impresionó por mi parte, fue la claridad con la que me llegó la información para poder ayudarla en su proceso.

Por suerte, la escuché.

ESCUCHO CADA PARTE DE MÍ CON AMOR

Afortunadamente, suelo hacerle caso a mi intuición, a los mensajes que parecen llegarme de la coronilla y las sensaciones en el corazón.

Ahí está ella, con su voz nítida y siempre amorosa, tratando de guiarnos.

No la dejemos de lado.

xox

Claudia

DÍA 61

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DÍA 61

ASTROS+ACEPTACIÓN

Hoy me levanté con muy poca energía.

Estuve todo el día con ganas de recostarme y de no hacer nada, parecido a como me sentí ayer.

Además, sentí que por alguna razón que desconozco, no me siento lista para hacer una dieta purificadora de 40 días, que era mi intención.

Le comenté todo esto a mi pareja.

Me llamó la atención esta energía desinflada porque no noto que me pase nada, en todo caso a nivel consciente, que despierte malestar en mí.

Aprendí, de todas formas, a no darle siempre muchas vueltas a mis estados energéticos y anímicos.

Con lo que sí sigo trabajando es con soltar el reflejo de buscar “qué hice mal”.

O sea: tengo poca energía y automáticamente me hago miles de preguntas para encontrar la razón por la cual me siento así y obviamente, sin duda alguna, soy yo la gran responsable.

¿Qué comí? ¿A qué hora me acosté? ¿Tuve muchos pensamientos tóxicos? ¿Me estoy guardando algo?

En sí, estas preguntas no tienen nada malo, pero a veces, me las hago con un cierto tono acusador, y entonces es cuando me paro y me digo no, así no.

Me lo digo con cariño y suavidad, porque no necesito más dureza.

De eso ya me he dado de sobra.

Así que mi desafío es, de nuevo, aceptar aceptar y aceptar.

Aceptarme con amor y compasión sin emitir ni juicio ni crítica, que es mi tema a trabajar esta semana.

Se me ocurrió buscar una forma distinta de mirar mi falta de energía.

Me gusta tener una perspectiva distinta y mirar las cosas con otros lentes.

Recordé una fantástica página web que consulto de vez en cuando para releer mi carta natal, y me metí a ver lo que decían para mi día de hoy.

Una vez más…me quedé maravillada.

“Su nivel de energía es bajo en este momento, encontrándose susceptible a recibir resfriados y otras enfermedades. El ejercicio regular es excelente para usted, pero evite el presionarse demasiado debido a que su cuerpo no puede tolerar muy bien la tensión y el esfuerzo en este momento. También, evite el hacer cambios drásticos en su alimentación; el mejoramiento de su dieta, por supuesto, es beneficioso, pero su cuerpo está sensible y puede no adaptarse muy bien a cambios repentinos.”

¡JA!

La astrología siempre me ayuda en este proceso de aceptación amorosa de mí y de los demás.

Por eso me gusta.

Para mí, todo lo que apoye nuestra paz, nuestro bienestar, el amor incondicional y la compasión, es siempre siempre bienvenido.

ME ABRO A NUEVAS FORMAS DE VERME A MÍ MISMA Y DE VER LA VIDA

xox

Claudia

DÍA 60

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DÍA 60

DEJAR QUE SOPLE EL VIENTO

Hoy me levanté con un ambiente gris en mi cabeza.

No particularmente de mal humor, más bien en un estado… así, un estado “tres puntitos”.

Ni siquiera diría suspensivo, que suena incluso más divertido.

Como si un huracán vago e indeciso me hubiese transportado lejos de mi órbita natural.

A veces, me pasa.

Anoche se fueron nuestros sobrinos y claro, sentí la ausencia de aquellos pelos parados recién levantados y esos ojitos a medio soñar.

Antes, solía luchar contra estos estados de ánimo.

Suelo levantarme de buen humor, así que cuando no es así, una parte de mí no está contenta y se queja.

Una parte mía, a la cual llamaremos Señorita Todolopuedo, pretende estar siempre bien, contenta, agradable, relajada, entusiasta, alerta, integrada, abierta, fabulosa, linda, sexy, servicial… y de buen humor.

Aja.

Bueno.

Por suerte, también reside en mi mente la Señorita Tranquilaquenopasanada.

A esta la adopté yo personalmente hace unos años.

Lo hice en otra tierra donde la adopción necesita menos burocracia.

Estoy muy satisfecha con mi elección.

Total que decidí relajarme en ese estado gris en el que me encontraba.

Advertí a mi pareja, para que supiera en qué planeta me encontraba hoy, ya que en este estado, puedo ser quejosa, negativa, fatalista incluso, y quería que supiera que no era nada serio.

Sólo es una nube pasajera.

Yo, me vestí las uñas de estrellas y dejé que soplara el viento.

Y sopló.

Y junto con las vías del tren que desaparecían detrás nuestro mientras viajábamos hacia la ciudad, se esfumó la nube, volvieron los colores a posarse sobre mis pestañas y mi humor cambió.

Agarrada de su mano, viajé con el corazón ligero de nuevo, sin mediar palabra para no estropear el silencio, que todo lo dijo por mí.

A veces, cuando estamos en un espacio incómodo, desagradable o simplemente gris, podemos probar elegir dejarlo ser y dejar que sople el viento en otra dirección.

Porque tarde o temprano…siempre termina por

soplar.

xox

Claudia