Día 83 Ser, hacer, tener

El segundo ejercicio que hice se llama Ser, hacer, tener.

Usé una página por cada una de estas tres palabras y rellené con todo lo que deseo ser, hacer y tener.

La hermosa sorpresa es que mis listas tienen varias cosas que ya soy, hago y tengo.

A veces, con mi afán de aprender cosas nuevas, avanzar, superarme, sanar…me olvido de que ya he recorrido mucho y hecho muchas cosas, sanado un montón y aprendido. Está bueno recordarlo mientras sigo mi camino, si no puedo tener la sensación de que en todos estos años, perdí el tiempo, y no es así.

Luego, no lo parece a primera vista, pero poner estas cosas en tres listas y sobre le papel, me dio mucha claridad acerca de lo que quiero seguir cultivando o incluso lo nuevo que deseo crear en mi vida diaria.

Quiero más satisfacción. Al contrario de los Rolling, creo que sí puedo sentir más satisfacción en mi vida diaria. Tengo esperanza, jaja.

Sentir más satisfacción me lleva a mi lista de hacer, en esta encuentro muchas respuestas a mi deseo de sentirme más plena. Algunas cosas ya las hago, otras no tanto como necesito para sentirme más vital. Constancia, que se convierta en mi segundo nombre. Claudia Constancia. Les gusta?

Mi lista de tener es la que necesita más trabajo, creo. Activar y mantener bien activos mi Chakra raíz está siendo clave para poder generar y crear en este mundo material.

Para una soñadora, observadora y pensadora como yo, es todo un desafío el mundo material.

Es interesante porque al hacer las listas en ese orden: ser, hacer, tener, veo un cierto orden natural. Soy, luego hago, luego tengo.

Más allá de todo esto, de lo que haga y tenga, lo que cambie o no, siempre siempre, pase lo que pase, tengo la enorme bendición de ser una persona feliz.

Soy feliz.

Claudia

Día 82 Mi día ideal

Aproveché y me tomé dos horas DOS (wow) para mí sola y trabajar en el curso de Denise. Delante de un rico café, leo y me pongo a hacer los ejercicios.

Hoy: describir, y escribir a mano mi día ideal.

Mi día ideal

Imaginar, sentir y describir con muchísimo detalle, cómo sería nuestro día ideal.

Empecé por imaginar la pieza en la que me despierto; la cama  las sábanas, cómo se siente mi cuerpo en esa cama, la decoración de la habitación, los colores, la luz que entra a la hora en que me despierto sola, sin despertador, con entusiasmo y energía, con ganas de empezar el nuevo día.

Me imagino el baño en el cual me lavo antes de ir a tomarme un rico té mientras escribo, sentada en mi hermosa mesa de metal forjado que se encuentra en un rincón del living desde el cual se ve la enorme terraza cubierta de plantas desde la cual se tiene una bellísima vista de la ciudad.

Escribo durante una buena hora y luego, se despierta mi hijo. Desayunamos mientras charlamos del día y nuestras actividades. Vamos dando un paseo hasta su hermosa escuela libre moderna y respetuosa que le encanta. 

Todo esto relatado con mucho más detalle del que les menciono acá. Todo todo, desde la decoración a la luz, pasando por los olores, las sensaciones y cómo me siento en cada momento. Siento la armonía en mi nuestra relación con mi hijo, la conversación fluida y el ambiente relajado y alegre que reina en casa.

Detallo cada actividad de mi día y con quiénes comparto mi tiempo. Desde familia, pasando por amigas y colegas con quienes colaboro en distintos proyectos profesionales.

Hablo de dónde como y qué tipo de comida, las reuniones que tengo a lo largo del día y la cantidad de horas que trabajo en según qué proyectos. Las actividades que hago solo por placer y para seguir aprendiendo cosas nuevas. Las cenas que organizo en casa, las salidas que hago el fin de semana…todo lo que se me ocurra que me guste incluir en mi día ideal expandido un poco para incluir fines de semana y mi vida en general.

Es un ejercicio que lleva su tiempo y que es genial para centrarnos y enfocar en lo que de verdad deseamos: cómo queremos sentirnos, qué cosas nos interesa hacer a diario, cómo queremos usar nuestro tiempo, con qué tipo de personas queremos relacionarnos, en qué lugar queremos vivir…

Nada menos que

Cómo queremos vivir nuestra vida.

Claudia

 

 

Día 81 Nuevas perspectivas

Cuando estoy de vacaciones, la vida me parece más simple. Nunca me di cuenta de porqué es así y creo que en este viaje, estoy comprendiendo un poco más.

Creo que tiene que ver con tener menos.

Cuando estoy de vacaciones, tengo menos ropa y menos cosas en general. Me encuentro en un espacio ajeno en el cual hay cosas, pero no mías y de las cuales no necesito ocuparme yo. De las cosas que me ocupo, no sobran. Todo tiene su lugar claro y cada actividad tiene su momento.

Se prepara la comida, se lava, se guarda y se pasa a otra cosa.

En mi propio espacio, encuentro mil cosas en mi camino que me distraen y las actividades se solapan, se quedan a medio hacer, se solapan… se me enreda el tiempo.

Siendo mamá, ese efecto enredo se expande, así como el corazón, por suerte.

Una cosa a la vez podría ser mi nuevo mantra.

Una cosa a la vez y cada cosa en su lugar.

Además de seguir la limpieza y sacar más objetos de mi casa, porque aún siento que tengo más cosas de las que quiero realmente.

Las vacaciones sirven para descansar, desenchufar, cambiar de perspectiva y ver más claramente.

Claudia

Día 80 Yo yo yo

Hoy amanecimos en otra cama, en otra ciudad.

Qué lindo cambiar de panorama por unos días.

La distancia también me ayuda a ver más claramente; qué quiero y que no quiero? Qué se queda y qué se va?

Hoy pude leer un montón del curso de Denise. Justamente, me encuentro trabajando en la psrte de la claridad. En este módulo, toca aclarar las ideas y los deseos.

Me toca reflexionar acerca de cómo quiero vivir cada día, qué cosas quiero hacer, tener y ser.

Es un lienzo en blanco en el que puedo dibujar lo que yo quiera.

Todo es posible.

Este simple hecho, me entusiasma. Tdo es posible. Qué deseo yo de esas infinitas posibilidades? Qué aventuras quiero vivir? Qué quiero hacer cada día? Cómo me quiero sentir? En qué quiero contribuir al mundo? Qué quiero dar?

Qué me haría brillsr tan fuerte que mi luz pueda iluminar a lxs demás?

Esa es mi gran pregunta. Mi pregunta preferida. La que vuelve y va cambiando, o se va encontrando.

Todo esto que hago puede parecer muy  yo yo yo, sin embargo mi repetición del yo es mi deseo de ocuparme tan bien de mí que pueda entonces tocar otras vidas.

Acaso existe una posibilidad más apasionante?

Claudia

Día 79 Una pausa

De camino a Mar del Plata, a pasar unos días con parte de mi familia.

Un descanso de la gran ciudad.
Un paréntesis en la vida.
Una pausa para recargar pilas y respirar otro aire.

Desde que soy mamá, tomar pausas se ha vuelto rarísimo. Estos días de irnos y de convivir con varixs adultxs es un descanso ya de por sí porque mi hijo es sostenido por varias personas en vez de por mi sola.

Él juega con otrxs, otrxs lo cuidan en sus propios juegos y se reparte y alivia la carga de resonsabilidad y atención constantes.

En esos momentos, la matrnidad cobra otro color. Se vuelve más suave y liviana.
Como es naturalmente, creo yo.
1 adultx para 1 niñx es poco. Lo confirmo en mí y mi pequeño, que debe necesitar descansos de mi energía también.

Unos días de vida simple. De preparar la comida entre varixs, colaborar entre todxs, charlar y reirnos comi solo puedo con mi hermano, ver el mar y sanar con el salitre y el viento; conectar, con seres queridxs y la naturaleza.

Disfrutar y renovar.

Claudia

 

Día 78 A crear

Quedan 12 días para completar estos 90 Días.

Estoy retomando el curso que me propuse hacer en este ciclo.

Me estanqué porque no terminé de sacar todo lo que quiero sacar de mi casa ni limpié todo lo que quiero limpiar.

Aún así, me digo que será mejor terminar con el proceso que propone Denise, y no seguir esperando para dar los siguientes pasos.

Completar el curso lo mejor que puedo en este momento y luego, puedo volver a hacerlo de nuevo y refinar aún más la limpieza.

Si no, me quedo estancada en el primer paso y no doy los siguientes y puedo dejar el curso y no terminarlo y sentir la frustración de no hacerlo.

Prefiero completarlo.

El siguiente paso es decidir los detalles acerca de lo que sí quiero. Mientras sigo soltando emociones, creencias que me frenan, objetos que ya no quiero y hago de mi espacio un lugar más bello y cómodo, voy a diseñar mi futuro.

Darle forma a lo que sí quiero y concentrarme en esto.

Dejar de distraerme con cosas que surgen a cada costado de mi camino y que, demasiadas veces me han llevado a caminar el de otros y salirme del mío.

Qué es lo quiero? Cómo quiero que sea mi vida cada día? Cómo me quiero sentir? Qué tipo de relaciones quiero? Cómo quiero utilizar mi tiempo?

Ahora toca reflexionar, sentir y crear todo esto.

Claudia

 

 

Día 77 La Verdad

“No necesitás hacer nada más. Ningún curso ni ningún 90 días, para ser alguien hermosamente perfecto”.

Eso me escribió ella y en esas pocas palabras, me vi.

En ese espejo que ella​ sostuvo delante mío, no pude negar la evidencia de que una parte de mí sigue creyéndome rota, incompleta y profundamente inadecuada.

Vi que sigo actuando de formas que confirmen esto.

En alguna parte, debe ser más familiar sentirme inadecuada que valiosa.

Por mucho que yo sepa que cada ser es valioso, algo en mi interior repite: cada ser…excepto vos.

Soy una mala persona, llegué a decirme hoy.
Soy una mala persona.
Mientras me iba a meditar, ahogando las lágrimas porque me había vuelto a enojar con mi hijo.
“Soy una mala persona”. En qué momento habré plantado esta idea en mí? Si creo esto, entonces, estaré haciendo cosas para corroborarlo?
Si fuera una mala persona… me lo estaría diciendo?

Los días que siguen mis sesiones de EMDR son todo un desafío.
Bah… son muy difíciles. Seguir siendo una madre paciente y generosa, me cuesta horrores.

Apenas puedo pararme yo.

Aún así, sigo sacando fuerzas de alguna parte.

Sigo dándole mi mano y vuelvo a conectar con la verdad: el amor.

Pongo palabras y pido perdón, suelto y vuelvo a empezar, como si fuese un nuevo día.

Por suerte, se puede morir y renacer en un mismo día y cambiar su curso y siempre, siempre, podemos reconectar con la verdad:

El amor.

Claudia