Día 79 Una pausa

De camino a Mar del Plata, a pasar unos días con parte de mi familia.

Un descanso de la gran ciudad.
Un paréntesis en la vida.
Una pausa para recargar pilas y respirar otro aire.

Desde que soy mamá, tomar pausas se ha vuelto rarísimo. Estos días de irnos y de convivir con varixs adultxs es un descanso ya de por sí porque mi hijo es sostenido por varias personas en vez de por mi sola.

Él juega con otrxs, otrxs lo cuidan en sus propios juegos y se reparte y alivia la carga de resonsabilidad y atención constantes.

En esos momentos, la matrnidad cobra otro color. Se vuelve más suave y liviana.
Como es naturalmente, creo yo.
1 adultx para 1 niñx es poco. Lo confirmo en mí y mi pequeño, que debe necesitar descansos de mi energía también.

Unos días de vida simple. De preparar la comida entre varixs, colaborar entre todxs, charlar y reirnos comi solo puedo con mi hermano, ver el mar y sanar con el salitre y el viento; conectar, con seres queridxs y la naturaleza.

Disfrutar y renovar.

Claudia