Día 70 La totalidad de las posibilidades

Esta mañana, volví a meditar escuchando a mi gran Maestra de la vida; Louise Hay.

Mientras tenía los ojos cerrados y todo el resto de mi ser abierto, volví a conectar con la totalidad de las posibilidades.

La totalidad de las posibilidades.

Qué te inspira este concepto? Qué imágenes surgen en tu mente?

Yo veo una infinita capacidad creativa. Siento esperanza y no solo eso; sino que vuelvo a tener la absoluta certeza de que todo es realmente posible.

Aunque no siempre lo piense a diario, aunque me olvide por momentos. Aunque me encuentre inmersa en lo cotidiano y los días oasen sin que pueda reflexionar demasiado, entre los cuidados diarios, los paseos por la plaza, juntar juguetes y mantener un mínimo de armonía en nuestro hogar…y en mí misma.

Me olvido que cada día vivo en la totalidad de las posibilidades y que cada día, en cada momento, todo es posible para mí.

Puede que mi mente busque (y encuentre) limitaciones. Los peros y los nos, los nosés y los algúndías. 

Qué tal si me recuerdo cada día, tantas veces como surja, que en ese mismo instante todo es posible?

Cómo me sentiría?

Qué atraería a mi vida?

Qué cambiaría en mi vida?

Claudia

Día 69 Encuentros mágicos

Hoy fui a pagar facturas y mientras hacía cola para que resolvieran un problema que tenía con el importe, nos pusimos a charlar con el hombre que esperaba delante mío.

Bueno, en verdad me envolvió en sus ideas, pensamientos y palabras el hombre en cuestión.

Era lo que solemos llamar un personaje. Carismático, desinhibido y conversador.

Empezó explicándome cómo iban a solucionar el error en mi factura y terminó declarando mi estatus de encarnación elevada. Cómo llegó de una cosa a la otra? …y sobre todo, cómo llegó a semejante conclusión? Ja! No me vió en un día de mal humor…

Él me fue contando que era portero y cadete y que tanto una cosa como la otra no llevaban a nigún lugar distinto y que a sus cincuenta y tantos años no aspiraba a más. Me contaba que toda su vida había sido vago y que por eso hacía estos trabajos.

Yo lo escuchaba mientras me imaginaba los porqués de su historia.

Me preguntó qué hacía yo.(Pregunta que muchas veces, ni siquiera sé contestar). Le conté que guiaba meditaciones y que acompañaba a otras personas en sus procesos de crecimiento personal.

Claro, respondió, se te nota elevada. 

De nuevo: elevada según el momento… Este caballero no tiene idea de lo poco elevada que puedo estar cuando me canso…

Total que de ese lugar de la conversación, él concluyó que yo estaba ascendiendo en esta encarnación y que él volvería a encarnar para crecer.

Mi sensación fue exactamente la contraria.

Desde sus palabras, sus ojos brillantes, sus ganas de hablar y compartir y su positiva opinión sobre mí, yo sentía encontrarme ante una persona elevada.

Más se trata de cómo hacemos lo que hacemos y no del qué.

Diga lo que diga ese hombre, yo sé que este día, fui yo la tocada por la magia de un angel en forma de portero y cadete, mientras esperaba pagar mi cuenta de la luz.

Claudia