Día 64 Mi mayor miedo

Voy tan atrasada con mis días… no sé qué me pasa, la verdad.

Hoy, acá estoy. Pensando en los pocos días que quedan para terminar estos 90 y… ay! Quiero ver resultados!!! Claro que los resultados que busco son acciones diarias que quiero mantener a lo largo del tiempo.

Los 90 Días son el impulso inicial.

Los grandes cambios se mantienen a diario.

Estos últimos días estoy logrando un cambio muy positivo con mi hijo y mi forma de maternar.

Elijo relajarme más al mismo tiempo que adquiero firmeza en los asuntos que lo precisan y encontrar la ternura y el humor en cada momento. Alivianar en vez de volver las cosas densas.

Sé que soy perfectamente capaz de ambas. Puedo tener la liviandad de una pluma o convertirme en un enorme pedazo de plomo.

Que sea sin plomo… Aunque sea la mayoría del tiempo.

Otras prácticas que estoy manteniendo: hacer ejercicio y meditar.

Estas dos cosas son mis pilares.

A partir de mañana me quedan 25 días.

Ahora quiero volver a concentrarme en el curso para manifestar, que dejé de lado al sentir que apenas estaba logrando sobrevivir.

Ahora que me siento más entera de nuevo, retomo esa parte de este proyecto y… A manifestar!

Marianne Williamson, una bellísima maestra espiritual, ha dicho muy acertadamente, que nuestro mayor miedo no es ser inadecuadxs, sino que es ser poderosxs más allá de lo imaginado.

Siempre me sentí identificada con esa frase.

Tal vez esté muy cómoda sintiéndome inadecuada, por eso, ahora me toca probar mi poder.

Sí. Da miedo.

Como todo lo que vale la pena.

O no?

Claudia

Día 63 Crecer siempre

Hoy fue el primer día que organicé la meditación grupal en un espacio que no es mi propia casa.

Fue raro cambiar de espacio. En mi casa me siento cómoda y siento que es un lugar cálido y ya tiene una cierta energía. El nuevo espacio me es ajeno aún. Lo que me gusta de haber decidido alquilar un lugar es que salgo de mi lugar de comfort un poco más, me propongo un mayor desafío y vuelvo mis actividades profesionales más profesionales justamente.

Meditar sola en casa es mi práctica diaria y la amo. Meditar en grupo y guiar meditaciones vibra a un nivel mucho más elevado y poderoso. Esa es la gracia de juntarnos a meditar.

Juntxs siempre somos más poderosxs.

Entonces, cuando nos juntamos con una acción positiva, lo positivo en el mundo se incrementa mucho más allá de nosotrxs.

Lo he vivido, lo he sentido y eso es lo que quiero crear para más personas y la energía que quiero aumentar en el mundo.

Por otra parte, además de meditar en un espacio nuevo, estoy haciendo mi web. Es imprescindible tener una web y a mí me da pudor crear y mostrar una web mía.

Así que estoy dando un paso incómodo más.

Incómodo y que me hace apoya en mi crecimiento.

Quiero brillar para que otras personas brillen.

Y quién soy yo para brillar? Quién sos para no hacerlo?

Eso pregunta Marianne Williamson.

En esto estoy trabajando: en liberar mi luz.

Y vos? Brillás?

Claudia

 

Día 62 Adiós puerperio

Hoy, me junté con amadas amigas de mi tribu.

Mujeres que me apoyan, me ven, me abrazan y están ahí, cerquita, siempre.

Nos juntamos a cenar una rica feijoada preparada por una de nosotras. Cenamos riquísimo, tomamos vino (algunas), hubo hasta riquísimo postre (en el cual participé con mi brownie nada light) y nos reímos mucho.

Yo me reí y me sentí distinta.

Había niñxs pululando, comiendo, jugando, riendo… y yo era feliz con ellxs allí, pero algo era distinto.

Ya no estaba puérpera.

Ya no estoy puérpera.

Lo vengo notando desde hace unos meses, y ahora se hizo muy evidente.

El puerperio: ese bello, sensible y loco estado que envuelve toda nuestra persona y nos lleva a vivir a otro planeta durante un buen tiempo. Nos lleva al planeta bebé, donde conectamos con las necesidades de este nuevo ser humano y en el cual hasta nuestro olfato cambia para acomodarse a este pequeño ser. El olfato, el oído, que no soporta ruidos fuertes, la memoria, que solo recuerda lo verdaderamente importante en este momento, y la tremenda alegría de compartir día y noche con un ser humano en su estado más vulnerable y tierno.

Tuve la gran fortuna y bendición de vivir mi puerperio rodeada por ex puérperas y puérperas como yo, que sabían exactamente en qué planeta estaba yo.

Siempre hablo de la importancia de rodearnos de amigas, y cobra aún más importancia esa tremenda compañía durante el puerperio.

Ninguna mujer debería sentirse sola con sus bebé o niñx pequeñx.

Yo tuve a este maravilloso grupo de mujeres y varios más, para sostenerme en mi puerperio.

Me siguen sosteniendo, por suerte, como la ex puérpera en la que me acabo de convertir.

Claudia

Día 61 Cambios y más cambios

Esta es la tercera vez que hago esto de proponerme cambiar cosas de mi vida en 90 días. Tercera vez que escribo en el blog, aunque con muy poca disciplina últimamente… pero acá estoy.

Tercera vez que me propongo acciones más o menos concretas y que, de alguna manera, generan cambios fuertes hacia el final de los 90 días.

Al hacer esto de los 90 días, también siento que los cambios que quiero son todas acciones que deseos sostener en mi vida. Rutinas que quiero establecer para sentirme de una cierta forma y lograr ciertos objetivos.

Sobre todo, sentirme además de feliz, que suelo serlo, realizada, viviendo con todo mi potencial y dando todo lo que tengo para dar.

Para estas últimas cosas siento que necesito una cierta estructura que me sostenga y me brinde el espacio energético para darle al mundo lo que llevo dentro.

Es justamente donde más resistencia encuentro. Sé que me hace bien acostarme y levantarme temprano, y me cuesta horrores.

Aún siendo mamá y sabiendo que esas dos o tres horas podrían ser valiosas perlas de acción productiva e inspirada antes de que me llame una vocecita y repita mamámamámamá a lo largo del día.

Lo lograré.

Que sea pronto.

Por favor.

Gracias.

Claudia

Día 60 Solo quedan 30!!!

30 días para terminar y tanto por cambiar!

Suelo ser una persona que mira lo que falta hasta alcanzar la meta y olvida admirar lo ya recorrido. Es importante mirar lo que ya se ha avanzado porque si no, puede que la meta sea una ilusión inalcanzable.

Acaso se deja de caminar y cambiar algún día en la vida?

Solo cuando morimos.

Por eso hoy, cuando quedan todavía 30 días para completar estos 90, miro hacia adelante y también miro hacia atrás.

Porque cada día hago por sacar lo mejor de mí y brindarlo al mundo.

Miremos un poco lo que cambié hasta ahora:

  • Hago ejercicio varias veces por semana (entre 4 y 6)
  • Medito más que antes (casi casi todos los días)
  • Hago terapia con EMDR
  • Hago más en el momento y dejo menos para después (MUY orgullosa de este punto)

Cambios o procesos en los que estoy inmersa en este momento:

  • Sacar de mi casa lo que no quiero
  • Limpiar rincones de mi casa, esos que nunca se limpian (bah…o yo no limpio)
  • Completar el curso para manifestar de Denise Duffield-Thomas
  • Publicitar más lo que hago

Cambios que quiero implementar:

  • Acostarme y levantarme temprano (este punto me está costando horrores)
  • Escribir por las mañanas, cuando mis neuronas están aún frescas y funcionando bien…

Dicen que las personas que se levantan temprano, logran hacer una gran diferencia en el mundo y yo quiero hacer eso.

Quiero ocuparme de mí tan bien que me sobre la energía para darle a las demás personas. Dar y darme.

Quizás sea esa mi pregunta más profunda cada noche:

Hoy di todo lo que puedo dar?

Claudia