Día 56 Se detuvo el tiempo

Se detuvo el tiempo.

El mundo hizo silencio, como reverenciando ese momento.

Las aves supendieron su vuelo y ni una hoja osó moverse.

Nos unimos en un abrazo, y su boca se fundió en mi pecho.

Su ojo se relajó, embriagado de hormonas.

Yo sentí que la vida volvía a ser un poco más bella.

En ese instante, volvió el agua al río y se llenó de peces. Bailaron las truchas y saltaron las ranas.

En ese momento, juro que hubo paz en el mundo.

El amor cubrió nuestro planeta y ya nunca nadie sintió dolor.

Me volví esperanza.

Fui Diosa suprema del Universo y todo lo sané con mi luz.

Él, niño prodigio del amanecer de un nuevo día, todo amor y sabiduría.

Las galaxias se conjugaron para ser Una y brillar dentro de cada uno de nuestros corazones.

Así como brilló mi pecho de nuevo, brotando vida.

Se detuvo el tiempo.

Mi niño volvió,

a plena luz del día,

a tomar de nuestra amada

teta.

Claudia

 

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