Día 10 Un círculo

dia-10

Me proyecto a tiempos ancestrales y me pregunto en qué momento se habrá vuelto necesario el hablar de derechos humanos.

Me imagino culturas de las primeras naciones en lo que hoy es Canadá.

Pienso en numerosas tribus en lo que hoy llamamos África.

Tendrán siquiera una palabra que signifique “derecho”?

Que necesitemos proteger y luchar por nuestros derechos, demuestra que somos una sociedad profundamente desequilibrada.

Una sociedad en la cual se impone la fuerza bruta.

Ya sea física, ya sea económica.

Unos se imponen sobre otros, sin darse cuenta de que todo es un círculo y nos vuelve.

Hay miles de formas de trabajar por los derechos humanos.

Militar en una agrupación, visibilizar a grupos abusados, denunciar, hablar, escribir…luchar.

Existen infinidad de cosas que se pueden hacer y pienso que todas suman.

Otra forma, mucho más sutil y profunda a la vez, nace junto a nuestrxs hijxs.

Si criamos seres humanos con amor, respeto y empatía, entonces, me parece casi imposible que esa persona se haga daño o dañe a otras.

No creo que exista una madre en esta tierra que no se estremezca al ver a la cría de otra ser lastimada.

La empatía es lo natural.

Una parte esencial del ser humano.

En qué momento se pierde?

No me cuesta imaginarme que si un bebé o niño es humillado, abandonado, desatendido,  maltratado o abusado, entonces la empatía se evapora por cada poro de su piel.

Perderá toda empatía por su propia persona y por extensión, por las demás.

Hay grados de severidad de nuestra falta de empatía.

Cuanto más abusivo o irrespetuoso el trato que recibimos, menos empatía tendremos.

Donde más la veo a diario, y la experimento, es hacia nosotras mismas.

Somos capaces de ser las mejores amigas de otras mujeres y tener un criterio mucho más duro para juzgarnos a nosotras mismas.

Ayer hablaba de la culpa, que es una ramita de la falta de empatía.

Respetarnos.

Empatizar con nosotras mismas.

Amarnos.

Parece, demasiado seguido, imposible.

Sin embargo, es imprescindible que andemos el camino del amor propio si lo que queremos es contribuir a un mundo más amable.

Ese mundo necesita de nuestrxs hijxs sanxs, amorosxs, respetuosxs y felices.

Nuestrxs hijxs, ellxs, nos necesitan a nosotras sanas, amorosas, respetuosas y felices.

Es nuestro derecho como seres humanos.

Si nos respetamos, ellxs se respetarán y respetarán a lxs demás junto con sus derechos.

Es solo una cadena.

O mejor dicho;

es un círculo.

Claudia

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s